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Review: The Mound, Omen of Cthulhu: Un buen título, que no todos podrán dominar

Por: Javier Martinez Garralda | 16 - 07 - 2026

En la obra de Lovecraft encontramos que trabajaba de manera peculiar, pues algunos de sus trabajos fueron colaboraciones, como es el caso de El montículo o The Mound, por su nombre original en inglés. Este relato fue una comisión de la autora estadounidense Zealia Bishop y era la historia de un montículo, o túmulo funerario indígena, que en realidad era un portal hacia otro mundo con avances tecnológicos, aunque sus habitantes, a pesar de ser tan avanzados, tenían un cierto gusto por la tortura a modo de pasatiempo. Sin ahondar en más detalles, la obra nunca fue leída por su autor, pues esta fue publicada en una versión más resumida en la revista Weird Tales en 1940, mientras que la versión completa de la novela corta fue impresa en 1989.

De libros y algo más
En un salto de más de treinta y cinco años, un estudio independiente chileno, ACE team, adaptó la novela para hacer un interesante videojuego de supervivencia en un escenario poco socorrido, como lo es la zona de los Lagos en Chile, lo que hoy conocemos como los bosques de Valdivia.

La historia nos pone en el lugar de uno de cuatro personajes a elegir en una expedición española de 1650 que busca oro y riquezas como botín para la patria y la corona. La nave funciona como un lobby en donde encontraremos al resto de los expedicionarios, que pueden ser nuestros amigos o jugadores que se unan a nuestra partida.

En grupo

Una vez que nuestra sesión ha convenido iniciar la expedición, nos veremos en un bote arribando a la zona en la queexploraremos; al principio serán zonas cercanas a la playa, pero conforme avancemos la selva será el entorno en el que nos adentraremos. La idea es completar el objetivo, que puede ser recuperar cosas y saquear lo que nos encontremos, sean armas, recursos, materiales o riquezas como estatuillas y monedas. Nuestro inventario siempre estará limitado, de tal forma que nos acompañará el sacerdote franciscano que relata la historia y que viaja en una carreta empujada por un buey; aquí podremos almacenar todo lo que vayamos encontrando en un baúl que carga la modesta carroza.

También podremos almacenar algunos objetivos, como es el caso de la segunda misión, en la que tenemos que ir a buscar una bitácora abandonada en un fuerte. Una vez que hayamos cumplido dicho objetivo, podemos regresar a nuestro navío. Al principio suena a que es muy sencillo ir, recoger y regresar, pero en realidad es más complejo que eso.

Por ejemplo, todas las armas, especialmente las de contacto como espadas y hachas, tienen un nivel de resistencia que, al sobrepasarlo, deja inutilizada el arma. Los mosquetes y pistolas se tienen que cargar después de usarlos, lo que quiere decir que debemos cargar con nuestra pólvora y munición, lo que hará que tengamos menos espacio en nuestro inventario para cargar el saqueo.

El lado oscuro

Los enemigos son variados: desde humanos corrompidos —la versión de este juego de zombies—, también algunas criaturas como hombres pescado que son esponjas de balas y muy fuertes, insectos que son vomitados por los personajes y que te pueden matar para después ser devorado por las raíces y regresar como un ser corrompido por las fuerzas oscuras que regentean estas tierras. Otra cosa que llama la atención es cómo el juego nos engaña o nos manipula para dar la impresión de que estamos perdiendo la cordura; por ejemplo, que de la nada se escuchen risas o que haya una persona más en la partida que, evidentemente, es controlada por el sistema.

Para expertos en la materia

The Mound, Omen of Cthulhu no es un juego para casuales: es muy complicado y requiere un conocimiento previo de cómo funciona un shooter-looter antes de saltar al juego. También se debe considerar tener un crew que juegue de acuerdo con las reglas de este tipo de títulos cooperativos, o esperar que los jugadores randoms con los que nos encontramos en el lobby sean conscientes de cómo jugar en equipo y no estar haciendo el payaso o bromeando, pues el juego demanda seriedad y precisión.

Este es quizá uno de sus puntos débiles, pues hay que recordar que una buena parte de los jugadores tienden a ser casuales para este tipo de juegos que exigen compromiso. Por otro lado, el juego es sumamente accesible en cuanto a lo que se refiere a plataformas; en nuestro segundo intento por pasar la segunda misión, o expedición, nos encontramos a un jugador español que jugaba el título desde una PC, lo que quiere decir que hay cross-platform, pues nosotros lo probamos en una PlayStation 5. Puede ser un poco confuso el uso del control, pero es un proceso muy breve para acostumbrarse.

Conclusión
En resumidas cuentas, The Mound, Omen of Cthulhu es un excelente título que raya en el nicho de los shooters-looters, con una narrativa muy inteligente, pues el cambio en la historia —la cual está ambientada durante 1920 en un poblado de Oklahoma— y adaptarlo a conquistadores y a un lugar y tiempo que muchas partes del mundo ignoran, como lo es el proceso de conquista de la indómita Araucanía (al día de hoy el pueblo mapuche sigue sin ser doblegado ni conquistado) y de lo que hoy es Chile, lo convierte en una adaptación muy original e inteligente. Un buen título de exploración, supervivencia y saqueo que cualquiera puede jugar, pero pocos podrán dominarlo, ya sea por su alta dificultad o porque perdieron la razón al ver directamente a la bestia.

La reseña de The Mound, Omen of Cthulhu fue desarrollada gracias a una copia digital del título enviada por Nacon para consola PlayStation 5. Agradecemos a «Planeta Ludus» por la colaboración.

FICHA

Plataforma: PlayStation 5, Xbox Series X/S, PC

Desarrolladora: ACE Team

Género: Aventura, Acción, Cooperativo

Distribuidor: Nacon

Puntuación: 8


Javier Martinez Garralda

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